martes, 21 de octubre de 2014

no le caigo bien aun profesor

¿Qué hago si no me llevo bien con algún maestro?

Detente y piensa
Mira lo que le sucedió a Raquel. Ella siempre sacaba las máximas puntuaciones en la escuela, pero un año las cosas cambiaron. “Cierto maestro hizo todo lo posible para no aprobarme su materia”, cuenta ella. El propio profesor le dio a entender primero a Raquel y luego a su madre que tenía un prejuicio religioso.
Niño caminando sobre piedras para cruzar un río
Tus maestros pueden servirte de apoyo en tu paso de la ignorancia a la sabiduría, pero que sepas sacarles provecho depende de ti
¿Cómo reaccionó? Mi madre y yo hablábamos con él cada vez que calificaba mi trabajo dejándose llevar por su prejuicio —explica Raquel—. Con el tiempo, se cansó y me dejó tranquila.
¿Te pasa a ti algo parecido? Pues no temas contárselo a tus padres. De seguro querrán hablar con tu maestro y, si es necesario, con la administración del centro de estudios a fin de hallar una solución.
No todos los problemas tienen solución. A veces no hay más remedio que aguantar (Romanos 12:17, 18). “Un profesor nos trataba muy mal a todos —cuenta Tania—. Nos llamaba estúpidos con frecuencia. Al principio me hacía llorar, pero luego aprendí a no tomármelo a pecho. Decidí concentrarme en mi trabajo y mantenerme ocupada durante la clase. Como resultado, él no me molestaba mucho, y fui una de las pocas estudiantes que recibió notas decentes. A los dos años lo despidieron.
Conclusión: ¿Qué harás si en el futuro tienes un jefe difícil? Haber tenido que aprender a llevarte bien con tu profesor te será muy útil (1 Pedro 2:18). Y mientras tanto, cuando te toquen buenos profesores, seguro que los valorarás mucho más.

jueves, 4 de septiembre de 2014

lo que opinan algunos jóvenes sobre el acoso


SI USAS LA REDES SOCIALES NO TE ENREDES


las redes sociales nos sirve para comunicarnos pero a veces  no comunicamos con personas que no tienen ninguna relación o amistad  con nosotros y podemos llegar al ciber acoso  , si hay que utilizar las redes sociales para divertirnos , comunicarnos , entre otros pero de forma segura y responsable .

LO QUE OPINAN ALGUNOS JÓVENES SOBRE LA DIETA Y EL EJERCICIO


LO QUE OPINAN ALGUNOS JÓVENES SOBRE EL DINERO



Y SI YA NO AGUANTO LA ESCUELA?


Y SI YA NO AGUANTO LA ESCUELA ?



Lo que puedes hacer

Desarrolla una actitud positiva hacia los estudios. Intenta ver más allá del presente. Es posible que no todo lo que estudies te parezca importante, al menos por el momento. Sin embargo, conocer una amplia variedad de temas enriquecerá tu cultura general. Así podrás hablar con personas de los más diversos antecedentes yadaptarte a ellas (1 Corintios 9:22). Como mínimo, tu capacidad de razonar mejorará, y eso es algo que a la larga te será de mucho provecho.

Hombre abriéndose paso a través de una selva

La escuela puede parecerte una selva. Pero si te lo propones, puedes salir adelante
Desarrolla una actitud positiva hacia tu maestro. Si te aburre tu maestro, céntrate en la materia. Piensa en la cantidad de veces que tu maestro habrá dado las mismas clases. ¿No crees que debe ser difícil mantener el entusiasmo?
Una sugerencia: Toma notas y pídele con respeto que te aclare las dudas. Trata de envolverte en el tema; quién sabe, quizás puedas contagiarle tu entusiasmo.
Ten fe en ti mismo. La escuela puede sacar a la luz habilidades que no sabías que tenías. En cierta ocasión, el apóstol Pablo le dijo a Timoteo que avivara, como un fuego, “el don de Dios” que había recibido (2 Timoteo 1:6). Por lo visto, Timoteo había recibido un don del espíritu santo, el cual tenía que cultivar. De lo contrario, lo desperdiciaría. Está claro que tú no has recibido poderes especiales de parte de Dios para que te vaya bien en los estudios. Sin embargo, sí tienes tus propias habilidades. Y la escuela puede ayudarte a descubrirlas y a desarrollar otras nuevas.

como resistir las tentaciones ?

como resistir las tentaciones ?


lo que puede hacer:


Primero, recuerda que cada uno es responsable por lo que haga; eres tú quien decide lo que vas hacer, no tus amigos.
Segundo, trata de identificar cuál de esas cosas malas es la que más te tienta.
Luego pregúntate: “¿Cuándo suelen mis amigos insistir en que haga eso? ¿Cuando estoy en la escuela, en el trabajo, o en otro sitio?”. Saber cuándo es más probable que te enfrentes a la presión te ayudará a evitarla.
Ahora pon manos a la obra. Es fundamental que encuentres la forma de limitar o, mejor aún, eliminar las posibilidades de encontrarte en esa situación. (Ejemplo: Si al salir de la escuela sueles encontrarte con amigos que te presionan para que fumes, cambia de recorrido para no encontrártelos.) Abre los ojos: el “amigo” que quiera que hagas cosas malas no es en realidad un amigo.




Muchacho siendo obligado a llevar una pesada carga




Cuando cedes a la tentación, te conviertes en esclavo de tus deseos
Por supuesto, no siempre podrás evitar que te presionen. Lo más probable es que cuando menos te lo esperes, tus amigos te insistan para que hagas algo que de veras te llame la atención. ¿Qué puedes hacer?
Prepararte de antemano.
Piensa en esto: Jesús tenía claro cuáles eran sus normas. Se había resuelto a obedecer a su Padre en todo momento (Juan 8:28, 29). Por lo tanto, la clave es saber desde un principio lo que quieres hacer.
Ejercicio. Trata de pensar en dos razones para no ceder a la tentación y dos medidas que puedas tomar para conseguirlo.
¿Para qué vas a dejar que otros te controlen? Sé maduro y haz lo que sabes que está bien (Colosenses 3:5). Y en tus oraciones, pídele a Dios que te ayude a seguir resistiendo la presión (Mateo 6:13).